miércoles, 10 de agosto de 2016

Detrás de tus ojos y otros poemas


A mi amada Leidys Graterol.
La aurora suspira de fuego
y esparce la maná de amniótico
aliento incinerando el beso dado
en el labio superior de la montaña eucarística
de las plegarias
ajenas de la selva umbría arropado
de tu iris
de tu Dios
dejando el alma en el manantial
de suspiros congelados
sin mojarse naufraga
la palabra
y la luz de tu cuerpo de lontananza
arribando a la colina azulada.










Oda a las nubes    
Museo de efímeras curvaturas
archipiélago de mustias
tumbas
cofre escarlatico tenebroso
bóveda de paradigmas
enigmas de antaño
felicidad e infelicidad
credo del Todopoderoso
pisos de marfil y leche de cabra
morada de ecos
y fantasmas escarpados
de ayer y hoy
mugidos recónditos
que dicen adiós al ultimo
beso de la aurora escurrida
en los ojos del poniente de la cima
de jubileo
cantan ensalmos furtivos
En las llamas de ensueños.






A una joven que se acerca        
Tú vienes, tan ligera
como el ángel que va de rayo en rayo
de sol sobre la hierba,
que apenas si se entera
cuando ya fue y no está ni en es ni en era.
¿Y no te vi otra vez
viniendo así, aunque entonces bien distinta?
¿O será que tal vez
misma joven pinta
su propia luz y siendo ya es distinta?
¿Qué sabemos los viejos
de tan dulce, fugaz advenimiento?
¿Quedó todo tan lejos
apenas un momento
cruza tu aroma en el temblor del viento!










Corazón en el tiempo      
A mi amiga Marina Rodríguez
Si yo pudiera recorrer tras la aurora
el suspiro del
tiempo seria el peregrino
de la faz infinita
y en sueños ser el dueño del fugaz
crepúsculo resplandeciente
posado en el beso que se pierde
entre pan, vino
y lacho
y poder nacer en los verticilos acarreantes
de la flor antigua
de la plenitud divina
de vivir detrás del sol
semblante
tal vez el eco de
viento no se marchite.






Ilustraciones: Pastor Meléndez Piña. 

Mi encuentro con el Guitarrista Alirio Díaz




Por Freddy Angulo  

Hace dos años me dispuse a realizar el Curso de Radio Comunitaria, alguien me dijo que existía uno de una radio que se llama Gente 94.5 FM, ubicada en la Cooperativa Santo Domingo Brasil,  por la calle Lisboa al lado del INCES, recuerdo que existen inscripciones para esto, comenzaron las clases, y conocí a mi buen amigo como es Reinaldo Rodríguez. Un día me invitó a hacer una visita al maestro Alirio Díaz  Yo tenía noción de quien era, todo el mundo hablaba de él;  caminamos por toda la Calle Comercio,  hacia la búsqueda de la Calle Bolívar, él me dijo que el ilustre de la Guitarra se encontraba en nuestra Ciudad Carora en la Casa que es de la Fundación que lleva su nombre. Recuerdo además que este señor nos recibió con agrado, nos hizo pasar hasta la sala principal donde se encontraba un señor sentado debajo de una planta de Helecho, tomando fresco, será;  bueno allí comenzaron los cuentos y anécdotas, el Ilustre nos contaba su niñez de la Candelaria, el arduo trabajo que hacía para su familia, él nos invitaba a no dejar las viejas raíces de nuestro terruño, nos paseó por un rincón de esa Casona para ver los cuadros enmarcados, y los cuadros de los diferentes lugares donde él pudo llegar por su Talento,  me sorprendía todo esto, una persona como él, tan modesto, poder haber salido tan lejos se debe a la constancia, la dedicación, la entrega a un arte como la música.  Mi compañero le pidió tomarse una foto con él y yo no quise, no quise, porque algo en mi decía yo no puedo tener tanta confianza con alguien que apenas conozco,  pero le dije maestro yo pude leer su Libro Al Divisar el Humo de la Aldea, excelente escritura, me encantó mucho leerlo y conocer que además de tocar tiene usted talento para escribir,  pero lo fuerte suyo es la guitarra, entonces el llamó a alguien que estaba en su casa y se dispuso a tocarnos Pasillaneando, la cual le dije que era un tema mágico para la Época Navideña y también de Contincinio del guitarrista Laudelino Mejías oriundo de Trujillo, le dije este es el tema que me gusta más,  y nos despedimos de este Don tan respetuosamente, porque es célebre, un excelente genio y virtuoso de la música de varios géneros.  Este año obtuve el Premio de Poesía-Ensayo Cronista Parroquial Trinidad Samuel y la Universidad Centroccidental “Lisandro Alvarado” 2016, con el Poema que dedico al maestro que tiene como título Contincinio, que además es premiado por Colombia, ustedes los pueden leer en mi Facebook personal. Cuando supe la lamentable noticia del deceso del maestro, me dispongo en homenaje y memoria escribir esto, como anécdota para la postrimería de la Historia de nuestras tierras áridas.


miércoles, 29 de junio de 2016

Alí Lameda Un Caroreño Ilustre de la Historia Universal de la Palabra Poética

Freddy J. Angulo Lozada 

Al leer el libro Polvo en el Tiempo y En el Corazón de Venezuela que encontrara en la Casa Chío de Carora, donde vivió toda su vida Don Cecilio Zubillaga Perera, pero más conocido por sus coterráneamente como (Chío), pero usted se preguntara que si el me los dio de sus manos, no es así no puede ser para la época del año 2003-2007, periodo en la cual me asignaron a mí, hoy Profesor Freddy Angulo y al lado de dos grandes amigos de mi andanzas a la amiga T.S.U Yesenia Chiquinquirá Suarez y profesor Raimand Amaro, quienes nos dispusimos a organizar cronológicamente todos los libros, que en este recinto se encontraban en idioma Griego, Checo, Alemán, Inglés, Búlgaro, entre otros, todo esto bajo la ayuda una beca ayudantía, que solíamos hacer en horas libres sin interrumpir nuestro hecho educativo de aprendizaje, el objetivo trazado era fichar y ordenar la Biblioteca Alí Lameda, ambos nos graduamos en la extensión Dr. Juan Agustín de La Torre, de la Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado, en el núcleo.
Pero esto lo que quiere decir que para mí es un compromiso adquirido escribir, estas líneas para la postrimería del tiempo, ya que este año se celebra el Centenario de este insigne, nació en San Francisco-Carora el 12 de junio de 1923 y Murió un 30 de Noviembre de 1995. sus padres fueron Antonio Lameda y Fabricia de Lameda. Alí Lameda desde muy joven comenzó a viaja por el mundo. En su estadía en Carora Hizo su primera escolaridad en la Escuela Egidio Montesinos, dirigida por el maestro Pablo Álvarez. Obtuvo un trabajo de traductor del francés al castellano y corrector de Obras Culturales de la Editorial del Estado. Este desde muy joven sufría de una grave enfermedad, por tal razón el padre le pide que estudiara para médico y así curar a muchas personas, pero no fue así ya que le gustaba la política y consulta con guía espiritual Cecilio Zubillaga Perera para tomar una decisión.   
Vuelve a san Francisco y conoce a primer amor platónico Carmen Elena con la cual tuvo un ecuánime romance, siendo está casada con otro caballero para ese momento, este al recibir la noticia de que abrirán un primer año de Bachillerato para esa poca muy importante se anima a ratonar a estas tierras áridas.  Su vida fue consagrada a la poesía y contribuyó modestamente a construir una sociedad libre, igualitaria y feliz, donde todos los hombres y mujeres de la tierra pudieran disfrutar antes de morir.
Se trasladó a Barquisimeto a continuar sus estudios en el liceo “Lisandro Alvarado”; en la academia cultural “Mosquera Suárez”. En dicho liceo cursó cuarto y quinto año de bachillerato, se graduó de bachiller y con su flamante título se fue a Bogotá-Colombia a realizar sus estudios de medicina, su inclinación a la poesía y no prematuro interés en participar en la política de su país y en periodismo político y literario, lo hicieron abandonar sus estudios de medicina y regresó a Barquisimeto. En esta nueva estadía en esta ciudad se involucró a la academia “Mosquera Suárez” y conoció a su fundadora y directora Casta J. Riera, una excepcional mujer que dedicó su vida a preparar a miles de jóvenes venezolanos para el trabajo técnico y administrativo. Al lado de la academia fundó una Editorial en la que publicó su primer libro de poesía titulado “Polvo del Tiempo”. El estímulo de Carmen J. Riera fue fundamental para continuar con sus trabajos literarios, escribió versos, ensayos y narraciones, algunos de los cuales envió al semanario “Cantaclaro” y otros los guardaba para su revisión futura y un artículo periodístico sobre la Obra Cultural de Chío Zubillaga en Carora para la revista “Alas”.
Conoce a Mireya su segundo gran amor en la universidad donde estudió medicina en Barquisimeto, fueron muchos sus encuentros con ella, le asignan realizar un poema a  un “Canto para París” el cual fue publicado en la redacción del seminario “Fantoches” cuyo  director era el Dr. Jesús González Cabrera. Compaginado con el rumbo de La Segunda Guerra Mundial se dedicó también a leer la más amplia literatura de los Nazis y crea el poema “Evocación de Rusia” dedicada a su maestro Cecilio Zubillaga, con quien había compartido los avances del socialismo. Se designado a viajar a Praga, donde intentará terminar sus estudios de medicina y profundizar en lo que a él le gusta: La literatura,  con el pasaje en su poder y además una constancia de beca por parte de la Unión Internacional de Estudiantes.
Por otra parte, efectúa una escala en París y luego en Varsovia para asistir con una delegación de la Juventud Comunista de Venezuela, integrada por Alberto Lovera, Jerónimo Carrera, Israel Lugo y un camarada de apellido Medina a una Conferencia Internacional de la Juventud Trabajadora allí conoce a . Vera una muchacha de rostro muy fino y a Érica trabajaba en la Biblioteca del Estado y como la beca que recibió Lameda en Caracas le exigía aprender a hablar checo, estando allí escribe un drama de verso titulado “La Celda que Canta”, en memoria a un admirable patriota checo que era una gran figura universal Julio Fuchik.
Comienza su espíritu creador a  indagar inmediatamente al lado de Vera las grandes transformaciones sociales y políticas que se había operado en lo últimos tres años el gobierno socialista y a redactar las dos primeras Epopeyas de “El Corazón de Venezuela”. Los segundos cantos fueron de  inspiración en la tierra perdida, en cualquier parte de América Precolombina. La Otra Banda de Carora, donde esa misma tierra le dio al hombre una inmensa noche llena de atributos espléndidos, una noche de estrellas oscuras durando allí tres años de grata estancia. Al no volver a Venezuela terminada su beca decide contraer nupcias con Vera y obtener el permiso de viajar con Vera al país, pero se le fue negado, decidieron ambos tomar diferentes rumbos para seguir continuando con el trabajo de las misiones políticas, comienza la Dictadura General Pérez Jiménez.
En Caracas fallece su padre, pero como era un hombre trabajador les dejó una casa en la que su madre los prodigaba con el amor y la atención que eran suficientes para conformar un hogar feliz. Sitúa al bardo de “Las Casa Muertes”. Miguel Otero Silva y le entrega las tres partes de sus manuscritos Gestas “El Corazón de Venezuela” quien para ese tiempo se llamaba “Canto de la Gran Patria” y después de leer las primeras páginas le dijo que esa sería su gran obra como poeta universal y le entregó la obra a celebre Ensayista socrático, Mariano Picón Salas quien era uno de los críticos calificados del continente.
Se encontraba en mejor lista de los venezolanos tenaces y silenciosos, concluyó la obra poética vasta que se había hecho en el País desde los tiempos de Juan de Castellano. Luego de un tiempo publicarían la primera parte de la intención del “Canto de la Gran Patria”, dicha obra es una de las más importantes que haya producido nuestra literatura. Le da a leer y analizar publicación en El Nacional  de El Sargento Felipe de Gonzalo Picón Febre.
Esta primera parte la leyó Elvira y le propuso que lo enviara al Premio “Casa de las Américas” de Cuba, pero Lameda creyó que no había tiempo para enviar los originales, Elvira se encargó de sacar tres copias y enviarlo ella misma a la dirección que estaba en el Boletín del periódico “Gramma”, Lameda continuo trabajando en el final del Corazón de Venezuela y a los pocos meses recibió la llamada del Embajador de Cuba y le dijo que había ganado el Premio en el año 1963, y que le enviaría donde aparece el anuncio redactado por Haydee Santamaría.
Antes de irse hizo la introducción de lo que sería su columna “El Cura y el Barbero” y la envió con alguien de confianza. En la noche su amigo de la infancia, Gustavo le preparó una cena de despedida para Alirio Díaz y Lameda ya que ambos viajaría aunque en fechas distintas, Alirio le dijo a Lameda que la casa de su suegra estaba disponible para que se quedase allí mientras se encontraba en Roma, a mitad de la cena comenzaron a recordar sus correrías por los cardonales de la Otra Banda, especialmente en San Francisco y La Candelaria y su visita al cuarto-biblioteca de Chío Zubillaga, el maestro que los estimuló a buscar nuevos rumbos.
Fue una feroz agonía de sufrimiento Los 7 años de prisión, saldría en libertad por gestiones que familiares y numerosos camaradas y amigos hicieron por todos los medios de comunicación social del mundo y en particular por la intervención del Presidente de Rumania, Nicolai Coucescu y de los presidentes de Venezuela, el social cristiano Rafael Caldera y el socialdemócrata Carlos Andrés Pérez.
La enfermera le preguntó: ¿Cómo se siente? Mientras le pasaba su mano por la frente. Lameda recordó al poeta Jorge Wolker, pero no recordó textualmente sus versos. Luego pensó en sí mismo y le contestó: Muerto en vida. En la enfermería inventó mentalmente su último soneto en prisión y se lo recité a la amabilísima e inolvidable enfermera. Su imaginación se ha convertido en su única arma de lucha para no morir en la soledad del calabozo.  


A LA MEMORIA DE YEO CRUZ




          Por: Freddy Angulo

Hace 6 años atrás 2010, leí en los encartados culturales en el Periódico “Ultimas Noticias” la Noticia de un Congreso Literario sobre la Vida y la Obra del Poeta de Cumana Andrés Eloy Blanco, el cual se haría en la Instituto Universitario Experimental de Tecnología “Andrés Eloy Blanco” IUETAEB, Hoy en día Universidad Politécnica Territorial de Lara Andrés Eloy Blanco (Uptaeb), en siglas (UPTAEB), en este lugar específicamente donde se encuentra un gran culto en honor a su Epónimo, en fin me encontraba en la Sala de Referencias donde está el hermoso poema de “La Hilandera” leyéndolo un poco se me acerca un señor de voz gruesa no pausada, sino muy animada, con una estatura alta, de tez morena y pelo lisio y bigote bien pronunciado, el cual me dijo que era uno de los exponentes para este acto cultural organizado por la Universidad, diciéndome este que su tema se denominaba “El Quinto Brazo Poético de Andrés Eloy Blanco” durando un largo momento, me dijo que se llamaba Yeo Cruz, que era poeta, escritor y Recopilador nacido en el Poblado de  Cuchilla de Trujillo en 1953. En su larga trayectoria don Yeo fue Profesor de Castellano y Literatura, antología, poeta, crítico y narrador residenciado en Barquisimeto estado Lara, Venezuela. Docente de la Unidad Educativa Estatal “12 de octubre” de Barquisimeto. Perteneció al Grupo Cultural “19 de abril”. Ex directivo de la Red Nacional de Escritores, capítulo Lara.  Participó en muchos eventos regionales y nacionales como asistente y/o ponente.  Publicó poemas, cuentos y artículos de crítica y opinión en diarios y revistas del país. Coordinador del Fondo Editorial “Pío Tamayo” de ASELA, 2005-2010. Vicepresidente de la Asociación de Escritores del estado Lara.
Ese fue mi primer encuentro con el amigo Yeo, además me hablo que era  Coordinador del Taller de Formación Literaria del Instituto Universitario Experimental de Tecnología “Andrés Eloy Blanco”.
Fue Secretario General de la Asociación de Escritores de Venezuela, seccional Lara. Actualmente (ASELA), precedida por el Poeta Pedro Lozada Sira. Fue un investigador apasionado, inalcanzable literario Antologías, para mi criterio un Adicto Mitómano como sabio conocedor y preocupado por impulsar la cultura con su pensamiento mágico y creativo.
Por su labor como escritor obtuvo las siguientes galardones: Orden Juan Jacinto Lara, en tercera Clase (1996). Homenaje por sus “25 años de labor literaria” (2003) promovido por la Biblioteca Pública Central Pío Tamayo. Premio cultural “Alcides Losada”. (Centro Cultural Guachirongo, 2005). Premio de Literatura “Roberto Montesinos” (ASELA, 2005) y Premio de Investigación y Creación Literaria (Dirección de Educación del estado Lara, 2008).
Fue autor de varios libros, entre los cuales puedo nombrar: La Acción con la Palabra. Cuentos (1980), Ceremonial con la Existencial. Poemas (1983). Los abriles de llanto y miel (1984) y Lejana presencia y Del fuego rojo de Eros (2007) Cuentos Larense de Navidad. Compilación (1993). E(vocaciones). Antología del Cuento en Lara (1889-1993). Antología (1994). Imaginar la distancia. Poesía Larense del Siglo XX. (2000). Salvador Garmendia y la Fundación del Signo Lingüístico. (2001). La Fiesta de los Zaragozas en el Estado Lara. Compilación (2003). Antonio Arraíz. Política y Literatura. Compilación e Investigación (2004).Quibor y sus poetas (2005). Enciclopedia Temática para la educación bolivariana (Coautor, 2007) Lunerito, Lengua y Literatura, 1er. grado. (Coautor, 1996) y Explorando al estado Lara, El tiempo disipa tu presencia (1986). Afición lúdica (1991) Jinetes de a pie (2008) y Canto perenne al río Turbio (2010).
De su vasta actividad escritural él me regaló algunos Libros como La Novela “El Parque” de Julio Garmendia, Pío Tamayo, un Canto por la libertad (2008), Cuentos Larenses de Navidad, Compilación 1993. Fueron estos los que puede analizar de manos del autor.
Este celebre profesor fue el que prologo el poemario “Desde Otras Vertientes” (2013). Publicado bajo el sello de ASELA, el cual fue bautizado en las instalaciones de la  Biblioteca Publica Riera Aguinagalde, donde el asistió además con la Poeta Noris Saavedra de Barquisimeto. Le agradezco en sumo afecto este gesto de ayuda a mi trabajo Poético. 
Lamentablemente, recibí la noticia en horas de la tarde de su deceso, el día 13 de Junio de 2016, en celebración de las fiestas folclóricas de San Antonio de Padua, cuando sufrió un fulmínate infarto, muriendo a los 63 años de edad que descanses en los Campos Elíseos o en el santo regazo de nuestro Señor y Dios. Paz al alma de este mi bueno y admirado viejo amigo como yo le diecia a Él cuando nos encontrábamos para conversar y debatir sobre literatura.        








sábado, 14 de mayo de 2016

El Sortilegio de la Pasión Poética “Entre Tunas” de Alessandra Coronel


El hecho poético es un misterio que canta sobre la piel del silencio de la palabra, hecha multivoces de himnos homéricos de perspectivas mustias, de entusiasmos coléricos y alegrías luteranas. Se debe de celebrar la construcción de un castillo que no será profanado por mano alguna. Es en este ámbito donde se centra asertivamente la esencia poética de esta barda de noches sin lunas y caminos sin redes. Al sumergirnos en su mundo este paradigmático, nos permite adentrarnos a un lugar patológico donde su voz es el refugio de las tunas que desgarran el sentimiento dolido a flor de áridos conceptos, es una propuesta que nos engalana con canticos a los seres imaginarios, ese mundo de dioses y demonios que componen las partituras dominantes de sus embrujos, en este manuscrito de alta voz se puede evidenciar un alto grado de espíritu caminante apocalíptico, es un vendaval de mustia praxis, cuántos son sus sueños que hoy por hoy deslumbraran a un sin número de generadores y no generadores de lo creativo, en sus poemas se puede evidenciar una recreación de aires de refrigerios, un estilo cabal para una mente tan joven y brillante que promete en un futuro ser una promesa más para este suelo lleno de resolanas y espirales remolinos. Que sea esto un preámbulo a priori al estímulo del hecho creador que esta misma guarda en cada latido liberado de su indócil e indomable rio de letras.

Por eso ella nos dice:

Escudriña en lo lejano para llegar a la
metamorfosis del espacio 
atestado de libros y calles que esperan
por las prolongaciones de un sueño
donde los arboles corren y se fugan por la ventana
espíritus que se reinventan
en el éxtasis de la imaginación.      

Es un adagio de resonancias un el sutil pórtico, que nos permite recorres sobre epítetos verdes de la naturaleza caroreña nos expresa:

Dentro del templo cayeron hojas
Dejando atrás el rostro inédito de las flores
al día.

Es el hechizo nostálgico de su palabra recogida y forjada por una morada de bajareque, donde despierte el súbito descanso de su regazo mortal. Se espera que de ella que sus poderes creativos de conjuros conquisten la atalaya encendida que la misma posee a sus adentros.

Una puerta abierta esperando la pedrada
de tiempo  
acumulo horas de cariño vencidos
y de vez en cuando tomo café para anestesiar
las malas palabras.

 Cuando el amor es distancia infinita a la  luz, tendremos que recurrir velozmente a este relicario de exotérica presunción inmortal, que nos golpee, a tener un escape vital a sus vertientes de fuego negro voraz, colmado con su mustio oficio idílico, de cenizas blancuzcas y polvo punzo penetrante de sus vuelos en desvelos.


jueves, 7 de abril de 2016

Al Poeta Orlando Pichado

Orlando Pichardo

La palabra poética de este mágico ser, aborda los confines de la imaginación metafórica, es un tinglado de luces que amortaja al lector a su embrujo creativo. En la Antología “Los Vidrios Rotos” se puede evidenciar la madures de guijarro fluvial de su pluma y su verbo, esta edición compuesta por sus siete libros: La palabra que tengo (1978), Delamar (1983), Reconciliación con lo real y lo imaginario (1990), Calendario Secreto (1994) Visiones de Sol (2002), Ofrendas al Asombro (2001), Ella: La Palabra (2005), demuestran su esfuerzo y dinamismo con el fiel oficio del escritor, quien muriera muy joven por un cáncer que le arrebató la vida cruelmente, pero el siempre lleno de luz, alegría y entusiasmo escritural, con su inteligencia logro captar a la muerte, la soledad con su arte poético.
Sus vivencias grupales y colectivas, no existirá total alguno que pueda llenar su ausencia, recuerdo una vez de las tantas, en que visitaba la dirección de cultura del decanato del Rectorado de la UCLA, fue nuestro primer y significante encuentro cara a cara, donde intercambiamos un delirio de ideas y saberes literarios, siempre cuando asistía a su oficina, él estaba siempre preparado con un singular y gran ejemplar de la “Revista Principia” creada, coordinada y administrada por sus mese y uno que otro libro de algún otro autor que me pudiera extender a la mano de sus haberes, muy agradecido estoy por tan buen gesto de amistad,la distancia solo habla entre vuelos fragmentarios, entre el hombre y su poesía, que hace piel de mujer y metáfora, unido a la desdicha y ausencia, es su ilustre ilusión un oasis poblado por un traslucir mundo acristalado, es una canción de calles, bar o riberas indisciplinados, es premura al odio indócil, con su latir y sueños a de influir en las generaciones por venir.
En su lírica, se asume la alegoría a lo real e inmaterial espíritu, que lucha con el silencio monótono de altibajos y acertijos, tu nombre Pichardo es para la posmodernidad, no a lo pretérito, sino al adorno del camuflaje flagelado del arte poético y epistemológico, grato para tu verbo galopante como un minotauro insaciable e insatisfecho, tu avivaras al navegante fraguado, al desvelado sin luna a quien cantarle, al insomnio que no me deja nacer los sueños de un feto atietado, de tu voz de esclavo libre, en riberas que no haz de tomar aún más que nunca, sin prejuicios de mortalidad o natalidad, yo preguntare siempre por ti, en el vacíoprofundo de cierto verso no consumado, en el vaso que brindaremos como ultima cicuta, para no dormir eternamente, he de probar la sidra prohibida del océano de salitre mustial, perpetuamente, con tu afición de impulsos vitales de la cadera de una bella gitana, cubana o caribeña que su ternura reconstruya, tu memoria con la palabra que habitas, no perezcas en el transcurrir del tiempo.
Carora; 15-02-16 
Poeta Freddy Angulo

Analogías a Ramón Palomares


En la Obra de Ramón Palomares, como lo dijo un día Adolfo Augusto Bécquer, mientras exista la Él poeta, existirá la poesía, me propongo discernir a la vida secular y mundanal, en su palabra de altorrelieves que esquematiza un lar de la nación. Fue Maestro titular de Literatura en la Universidad de los Andes, Fundador del Grupo Literario Sardio para el lapso 1958-1961, para ese momento hace su aparición de la que fuera su primera muestra literario como libro “El Reino” la cual se publicó para ese momento de turbulencias y giros de historia, fue miembro colaborador en su tiempo de esplendor creativo en el Grupo de Intelectuales en “El Techo de la Ballena”, un romancero cervantino, conspirador contante y sonante en divulgar los ensueños verídicos de su ir y venir sobre su suelo nativo de Escuque, Estado Trujillo de nuestro país Venezuela, a leer su obra uno puede viajar en lo sube y frío de la neblina, en los cúspides de los matorrales umbrío, en su poética se siente el aliento de la bruma y el monzón avendajado como un beso que no termina de enterrar el final total del ser, se habla aun de sus emociones, revelaciones y el asombro por las voces andinas que hacen arcaicas en el vocablo venezolano, nos entrega a sus haberes engrandeciendo cada átomo sideral de su verso lirico, lúgubre y libre al mismo tiempo. Es además un andamio en lo místico de la constitución del paisaje y sus montañas alzadas, el favor de no dejar de lado lo vivido por al malsano amor o por el buen querer, por la desdicha de no encontrar algún refugio donde enjuagar las lágrimas y las penas, sin hacer o echar al olvido del polvo del tiempo lo costumbrista que nos ha de dar la razón finalmente sobre este laberinto enraizado profundamente en el ser. Algunos de sus libros se encuentra: El Reino (1958), Paisano (1964), Horas Fúnebres (1965), Santiago de León de Caracas (1967), El vientecito suave del amanecer con los primeros aromas (1969), Adiós Escuque (1968), este poemario fue galardonado como Premio Nacional de Literatura (1974), Elegía 1830 (1980), El viento y la piedra (1984), fecha en la cual yo nazco, Mérida, elogio de sus ríos (1985), Alegres provincias (1988), trova en homenaje a Humboldt en discurrir de ese mismo año, Lobos y halcones, (1997), con el Poemario El Reino, en edición especial se le confiere un Honoris Causa en el (2001) por la misma Universidad de Los andes, morada al fin de sus célebres y significativos logros a su beneplácito. 
Por otra parte, se siente el aliento del habla de su pueblo. Se puede decir que en sus poemas está el habla de los suyos, es decir que el alma de los hombres y mujeres del campo están allí en su verbo, que en la sabiduría decanta a lo largo de los años de experiencia, brillan en sus vocablos, como José Antonio Ramo Sucre, Vicente Gerbaci, Juan Sánchez Peláez, Juan Liscano, Rafael Cadena, para nombrar algunos de los tantos que se han consagrado en el mundo locuaz de las letras, se circunscribe en un especio de la historia en un viaje sin comienzo y final a la peripecia de su aldea natal.

Carora; 25-03-16
Viernes Santo
Freddy Angulo